Pequeña rubia se deja tocar por su jefa lesbiana en su primer día

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Pequeña rubia se deja tocar por su jefa lesbiana en su primer día de trabajo. La mano de la jefa rozó el trasero firme y redondo de la pequeña rubia lesbiana, enviando una descarga eléctrica por el cuerpo de la becaria. Con un suave susurro, le indicó a la pequeña rubia lesbiana que se sentara en el borde del escritorio, con el corazón acelerado al pensar en lo que estaba por venir.

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El tacto experto de la jefa tetona comenzó a recorrer un camino ardiente por la cara interna de la pequeña rubia lesbiana, acercándola cada vez más a la tierra prometida del placer desenfrenado. A medida que la respiración de la rubia se hacía más superficial, los dedos de su jefa tetona le desabrocharon la blusa con destreza, revelando sus firmes y rosados ​​pezones, que clamaban atención. El sonido de cremalleras y telas al rozar llenó la habitación cuando la falda de la poderosa mujer cayó al suelo, dejando al descubierto su coño húmedo y depilado.

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Jefa lesbiana somete a empleada

Los ojos de la pequeña rubia lesbiana se abrieron de par en par, sorprendidos y lujuriosos, cuando la jefa tetona se colocó entre sus piernas, lista para mostrarle a la becaria lo que realmente significaba ser parte del mundo corporativo. El rítmico embate se hizo más intenso, sus cuerpos se movían en una sinfonía de pasión que parecía sacudir los cimientos del rascacielos. El estrecho coño de la becaria se apretó alrededor del strap-on de su jefe, y cada embestida la inundaba de oleadas de éxtasis.

No tardó en llenar el aire los gemidos de placer de la pequeña rubia lesbiana, que temblaba con la fuerza de su primer orgasmo. Pero la jefa tetona no se conformaba con una sola victoria. Continuó follándose a su becaria una y otra vez, cada clímax más intenso que el anterior, hasta que a la pequeña rubia lesbiana le temblaron las piernas y se desplomó, completamente agotada y satisfecha, sobre el escritorio. Fue un primer día de trabajo que ninguna de las dos olvidaría jamás.

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